Comunicarnos en más de una lengua implica, en la mayoría de los casos, buscar el camino más corto para expresar lo que deseamos. Es decir, que nos comprendan en el menor tiempo posible, alternando palabras o expresiones en una u otra lengua para que a nuestro interlocutor le resulte más entendible el mensaje y no sienta una barrera causada por el idioma. De hecho, en cada lengua existen diferentes recursos para expresar un mismo concepto, por la mera cuestión de que son dos