"Todos vamos a bailar"...en español. La música en la clase de ELE.
- Marcela Fritzler
- hace 3 días
- 4 Min. de lectura
Hoy, más que en otros momentos, resuena "Todos vamos a bailar". Nuestros estudiantes cantan y bailan con los ritmos latinos. Porque el idioma sale de las páginas de un libro, se escucha, se interpreta, se siente, se aprende con todos los sentidos.
Reconozco que, a veces, cueste entender las palabras o que un acento diferente sumado al entorno musical puede interferir en la comprensión, no se puede negar que contagia, divierte y hasta emociona. ¡Y si emociona, se recuerda!
Por eso, ¡El mundo baila! y Bad Bunny trae el calor al Super Bowl.

Imagen creada con IA
Ya en octubre de 2015, en una jornada didáctica para profesores de español llevada a cabo en la Universidad de Tel Aviv, la profesora Diana Fleischer, compañera en el Instituto Cervantes nos deleitó con una ponencia que unificaba sus pasiones: enseñar español y bailar.
La propuesta consistía en diseñar una secuencia didáctica que incluyera practicar contenidos como las partes del cuerpo, el imperativo, las preposiciones y adverbios de lugar, la interculturalidad, asociados a diferentes bailes hispanohablantes.
Durante el transcurso de sus cursos los estudiantes participan con entusiasmo y esperan esos 10 minutos para cantar y bailar, generando sentido de pertenencia y afianzando su autoestima.

Según Diana Fleischer, el baile es una expresión cultural y, como todas las culturas a lo largo de la historia, han sabido expresarse mediante sus danzas y bailes folclóricos.
La danza promueve y funda sus bases en: - La identidad cultural y nacional: es un nexo de unión entre los distintos pueblos, un símbolo de pertenencia a una cultura.
- La expresión de sentimientos: el baile ayuda a expresar nuestros sentimientos por un medio mucho más directo que la palabra.
- La sociabilidad: bailando nos relacionamos más con otras personas, estamos
más abiertos a compartir un baile con un desconocido que a tener una conversación, por influencia de las costumbres culturales.
- El cortejo: desde siempre el baile ha sido utilizado como fórmula de cortejo y conquista, porque el baile es exhibirse para que te vean.
- La habilidad y destreza: la desinhibición que requiere el baile ayuda a desarrollar estas destrezas, siendo además un magnifico ejercicio físico.
- La diversión: bailar nos pone contentos, nos libera de estrés y siempre nos saca una sonrisa.
(Martín Soria, C.,2013)
A continuación, les compato la secuencia didáctica presentada en ese evento.
¡Bailemos merengue en la clase de ELE!
Objetivos
Desarrollar la competencia intercultural.
Reconocer diferentes tipos de bailes.
Adquirir vocabulario del cuerpo humano.
Aprender un baile.
Secuencia
Lluvia de ideas para la activación del conocimiento previo.
Actividad para identificar a través de imágenes diferentes tipos de bailes.
Actividad para trabajar el vocabulario del cuerpo humano a través de una sopa de letras.
Actividad de pre-lectura con un verdadero/falso.
Actividad de comprensión lectora a través de un texto sobre el origen histórico del merengue.
Para finalizar esta secuencia se enseña el merengue, donde se aplica lo anteriormente enseñado. Se pretende que los estudiantes se relajen y disfruten del baile.

Imagen de Interrogante Spettacolo.
Pero... ¿por qué las clases de español llevan otra dinámica
si traemos música para aprender en movimiento?
Yosvanis Gil, Director artistico de Interrogante Spettacolo, nos deja algunas razones por las que cree la música es un excelente recurso didáctico para el profesor o la profesora de español:
Recuerda y retén: Las melodías y ritmos son un gancho perfecto para que tu mente recuerde palabras y estructuras gramaticales. ¡Así, aprender es más efectivo!
Pronuncia y entona: Cantar en español puede ser una forma divertida de mejorar tu pronunciación y familiarizarte con la entonación natural del idioma. ¡Prueba a soltar la voz!
Cultura y contexto: La música es un reflejo de la cultura hispana y ofrece un contexto real para el uso del idioma. ¡Descubre nuevas formas de entender el mundo!
Motivación y diversión: Aprender español a través de la música es más atractivo y puede hacer que los estudiantes estén más motivados. ¡Quién dijo que aprender no puede ser divertido!
Conexión emocional: La música tiene el poder de mover nuestros sentimientos, lo que facilita un aprendizaje más profundo y significativo. ¡Déjate llevar por el ritmo!
Y no se trata solo de salsa o merengue. Como muestra, el taller de flamenco y zapateo brindado por Clara de la Flor, de Punto y Coma, en el evento La semana del español en España, organizado por FEDELE | Federación Española de Asociaciones de Escuelas de Español para extranjeros
En palabras de su creadora: "La charla ha sido didáctica, muy divertida y, según me dicen, inspiradora. No sé quién estaba más entregado, si el público asistente o servidora. Ha sido una experiencia muy emocionante".

Imagen cedida por Clara de la Flor, Burgos, 2025.
Como cierre, solo agregaría unas reflexiones personales:
Sin dudas, el baile le da ritmo al aprendizaje, las letras de las canciones son fuente auténtica de la cultura hispanohablante, imaginar la lengua a través de las melodías activa el léxicón de cada estudiante y fundamentalmente, la música es un puente invisible para comunicarnos en la idioma meta.
Ahora, unos minutos de la jornada del año 2015: Merengue desde temprano.
Bibliografía recomendada
Martín Soria, C. (2013), Aprendiendo español a ritmo de salsa en cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/publicaciones_centros/PDF/budapest_2013/29_martin.pdf




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